Si bien una gran cantidad de sustancias químicas han sido encontradas en diversos organismos, la actividad biológica generalmente no ha sido probada por métodos químicos sino biológicos. Los experimentos que investigan el papel de estas sustancias en un contexto biológico, ecológico y/o evolutivo se llaman bioensayos. No se encuentra en la literatura una definición para bioensayo, sin embargo hay consenso en que éstos deben reflejar lo más fielmente posible, en términos metodológicos, el sistema que está siendo estudiado. Si focalizamos el estudio de interacciones entre plantas e insectos (fitofagos- enemigos naturales-predadores o parásitos) los bioensayos pueden dividirse en:

1. Bioensayos para verificar la actividad de sustancias químicas en interacciones planta-insecto [22-24], tales como: atracción de insectos por determinadas sustancias químicas generadas por plantas, tasa de consumo de plantas y sobrevivencia de insectos en el campo, índices de consumo de plantas, tasa de consumo relativo versus tasa de crecimiento relativo, desarrollo del ciclo de vida, biocromatografía.

2. Bioensayos para verificar la actividad de sustancias químicas en interacciones insecto-insecto [25], tales como: ensayos de atracción en el campo, trampas, túnel de viento, métodos fisiológicos o electrofisiológicos.

3. Bioensayos para verificar la actividad de sustancias químicas en interacciones insecto-fitofagos-enemigos naturales [26], tales como: ensayos en el campo, métodos electrofisiológicos (electroantenogramas).