|
El yodo presente en una solución acuosa de yoduro tiene una intenso color amarillo-castaño, que incluso es visible con gran dilución (una gota de una solución de yodo 0,1 mol L-1 en 100 mL de agua presenta un color amarillo-pálido). Cuando se titula soluciones incolores con una solución-estándar de yodo (yodimetria), el propio yodo sirve como indicador, aunque el uso de un indicador auxiliar (p. ej.: almidón) proporciona una detección más sensible del punto final. En yodometria es común el uso de indicadores porque el viraje es menos perceptible, debido a la fatiga visual al que el analista es sometido. El indicador generalmente usado también es una solución acuosa de almidón, con el cual puede determinarse concentraciones de yodo en solución de hasta 2 X 10-7 mol L-1. El almidón es una sustancia formada por 2 constituyentes macromoleculares lineales, llamados amilosa (b - amilosa) y amilopectina (a - amilosa). Estas sustancias forman complejos de adsorción (complejos de transferencia de carga) con el yodo. En el caso de la amilosa, que posee conformación helicoidal, se cree que el intenso color azul sea resultante de la adsorción del yodo (en la forma I5- ) en estas cadenas [5]. Ya el complejo yodo-amilopectina produce un color violáceo, de forma irreversible. De esta forma, el almidón soluble comercializado para el uso como indicador debe consistir básicamente de amilosa, separada de la amilopectina. La solución de almidón, si no es convenientemente conservada, se descompone en pocos días, principalmente debido a acciones bacterianas y los productos de su decomposición pueden consumir yodo y también interferir en las propiedades indicadores del almidón. La sensibilidad de la reacción del almidón con el yodo disminuye con el aumento de la temperatura y en la presencia de alcohol etilico y/o metilico.
|