La regresión lineal [2] hace parte del repertorio básico de cualquier estudiante del área de Ciencias Exactas. Las calculadoras científicas más comúnes traen, pre-programado, el algoritmo para este cálculo. Sin embargo, aún siendo operacionalmente simple, ciertos aspectos del uso de la regresión lineal merecen una discusión adicional y uno de ellos es el rango lineal dinámico. En cualquier técnica instrumental, la relación lineal simple descrita por la Ecuación 1 solamente es válida hasta una determinada masa o concentración de la substancia medida. Por ejemplo, en el caso de la espectrofotometría de absorción, la Lei de Beer, que establece una relación lineal entre concentración de la substancia absorbente y la absorbancia, solamente es válida hasta una concentración límite. Cualquier incremento adicional en la concentración arriba de este límite causa una desviación en el valor de la absorbancia medida, en relación a lo que sería esperado por una curva de calibración estimada teoricamente o usando medidas efectuadas con concentraciones menores. En la Figura 1 puede ser vista una curva de calibración, donde son correlacionadas las concentraciones de soluciones acuosas de KMnO4 y sus absorbancias.

El intérvalo de masas o concentraciones dentro del cual se puede construir una curva de calibración lineal es el rango lineal dinámico. Mismo que las causas para la pérdida de linealidad sean características de cada técnica, este es un fenómeno que puede ocurrir con cualquier conjunto de datos. Así, el cálculo de los coeficientes de regresión de una curva de calibración debe ser seguido de una cuidadosa inspección, para verificar si todos los puntos que serán utilizados están dentro del rango lineal dinámico correspondiente.